El modelo argentino de hacer justicia de familia reconoce desde hace tiempo la complejidad de las situaciones a las que el juez de familia debe hacer frente, y le dota de recursos formativos y de un amplio equipo de asesores. En Buenos Aires, la figura del Juez Cárdenas es una referencia mundial en mediación familiar. Se ha creado un modelo de actuación en el que toda la estructura del sistema judicial converge hacia el acuerdo.

El modelo del Coordinador de Parentalidad en la ciudad de Buenos Aires está realizado por los Juzgados de Familia, denominándose aquí mediación terapéutica (MT). No hay acuerdo de confidencialidad, y se centra en el bienestar de los hijos/as.

En los Juzgados de Familia de Buenos Aires, los/as magistrados/as están formados/as en terapia familiar y trabajan juntamente con el equipo de MT. Se evalúa el impacto emocional del conflicto parental en los menores. El MT es salvaguarda de sus necesidades emocionales y físicas, elabora un plan de coparentalidad para tratar de lograr un consenso entre los progenitores que ha de ser firmado por ambas partes, supervisa el cumplimiento de los planes de parentalidad y ayuda a modificarlos si es preciso y, finalmente, informa al juez sobre el proceso.

En su enfoque, plantean que la MT se focaliza hacía el tránsito al divorcio emocional centrada en el bienestar de los menores (Bikel y Zanuso, 2007). Se trata de un proceso ordenado por el Juez, en situaciones de divorcios de alta conflictividad y se focaliza el mismo en priorizar el cuidado y la manutención de los hijos/as.

Se centra en la interacción parental en el momento de la intervención, no en los aspectos personales ni en los conflictos anteriores. Es un proceso normativo que hace recomendaciones e indicaciones cuando los progenitores no logran ponerse de acuerdo, notificándolo siempre al Juez.

Referencias:

Bikel, R. & Zanuso, L. (2007). Hasta que la muerte nos separe. Divorcio, duelo, reparación y correlaciones judiciales. Sistemas Familiares, 23(2), 59-69.